El proyecto educativo nació en el colegio rural Pablón en tiempos de pandemia, con el único propósito de conectar a los niños a clase desde sus casas, escuchando una emisora de barrio. Luego del éxito alcanzado, recibió el apoyo del Fondo de Ciencia y Tecnología, la UIS y la Alcaldía de Bucaramanga.