Desde la Escuela Municipal de Arte, personas mayores se están formando en música para transformar su vida.

Hay sueños que esperan décadas para cumplirse. Algunos permanecen guardados entre las obligaciones del trabajo, la crianza de los hijos y las responsabilidades de la vida cotidiana. Pero llega un momento en el que el tiempo deja de ser una excusa y se convierte en una oportunidad.

Eso es precisamente lo que ocurre cada semana en la Escuela Municipal de Artes y Oficios de Bucaramanga, (EMA), donde un grupo de 25 personas, en su mayoría adultos mayores, decidieron darle una nueva melodía a sus vidas a través del ensamble de guitarra, tiple y requinto.

Personas mayores se forman en música

Con edades que superan los 40 años y con historias de vida muy distintas, los integrantes de este proceso formativo comparten algo en común, el deseo de aprender aquello que durante años soñaron y que por diferentes circunstancias no habían podido alcanzar.

Lo que comenzó como una clase de música hoy se ha transformado en un espacio de bienestar, amistad y crecimiento personal. Entre acordes, ensayos y canciones, los participantes fortalecen su memoria, desarrollan nuevas habilidades, ejercitan su concentración y encuentran un lugar para compartir experiencias y construir nuevas amistades.

Muchos llegan pensando que es tarde para aprender un instrumento y terminan descubriendo que todavía tienen mucho por explorar y disfrutar.

Durante el semestre, el grupo ha trabajado obras representativas del repertorio colombiano como Al Sur y El Barcino, del maestro Jorge Villamil, piezas que les han permitido acercarse aún más a las raíces musicales colombianas mientras fortalecen su técnica interpretativa.

Le puede interesar: Alcaldía hace un llamado al ahorro de agua por temporada seca

El resultado de meses de dedicación y disciplina podrá apreciarse el próximo 10 de junio durante la muestra de cierre de procesos formativos de la EMA, que se realizará entre las 2:00 y las 5:00 de la tarde en el auditorio de Neomundo.

Allí, familiares, amigos y comunidad en general serán testigos de algo más que una presentación musical. Verán a personas que decidieron desafiar los límites de la edad para aprender algo nuevo, demostrar su talento y confirmar que los sueños no tienen fecha de vencimiento.

Porque cuando el arte abre sus puertas, siempre existe la posibilidad de comenzar de nuevo. Y en la EMA, cada acorde demuestra que nunca es tarde para hacerlo.

Oficina de Prensa y Comunicaciones

Instituto Municipal de Cultura y Turismo de Bucaramanga