La Alcaldía de Bucaramanga, a través del Departamento Administrativo de la Defensoría del Espacio Público (DADEP), expidió la Resolución No. 4-R-DADEP-202506-00000011. Mediante la cual actualiza los lineamientos para el uso, manejo y recuperación del espacio público por parte de los vendedores informales. Esta norma integra principios de derechos humanos, accesibilidad universal y sostenibilidad urbana. Con orden avanza la venta informal en Bucaramanga.

En imágenes: Cuidemos juntos el espacio público

Orden a la venta informal

Este proceso se lleva a cabo a través de una caracterización en la cual, como lo dice José Guillermo Carlos, Secretario del DADEP. Se busca que “aquellas personas que estén en el espacio público realmente tengan el carácter de vulnerables. Y que su trabajo busque el mínimo vital en sus hogares”.

La nueva resolución busca garantizar un equilibrio entre el derecho al trabajo y el uso ordenado del espacio público. Promoviendo una ciudad más organizada, segura y accesible para todos.

Principales disposiciones:

1. Permiso obligatorio:
Toda persona que desee ejercer ventas informales deberá estar caracterizada por el municipio y contar con un permiso individual emitido por el DADEP.

2. Zonificación definida:
Se delimitan zonas autorizadas y prohibidas para la venta informal. Las áreas permitidas serán georreferenciadas, evaluadas regularmente y diseñadas para no afectar la movilidad ni el acceso.

3. Oferta institucional:
El municipio ofrecerá rutas de formalización, programas de capacitación y acompañamiento a población vulnerable, incluyendo alternativas de reubicación.

4. Regulación del mobiliario:
Se establecen medidas y condiciones técnicas para los elementos utilizados por los vendedores, priorizando la higiene, la seguridad y el respeto por la libre circulación.

5. Prohibiciones específicas:
Queda restringida la venta de productos ilegales o peligrosos, así como actividades no autorizadas como inflables o alquiler de carritos. Se prohíbe ocupar semáforos, vías y zonas de riesgo.

6. Participación ciudadana:
Se promueve el control social mediante veedurías, reportes comunitarios y mecanismos interinstitucionales de seguimiento y vigilancia.

Implementación y plazos:
La norma contempla una fase de socialización de 30 días, seguida de un periodo de adaptación de dos meses, en el cual los vendedores deberán ajustarse a las nuevas disposiciones y adelantar el proceso de autorización.

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Resolución por el orden y la seguridad

Esta medida reafirma el compromiso de la administración municipal con el orden, la inclusión y el respeto al espacio público como bien común.

Así como afirma el Secretario del DADEP, José Guillermo Carlos. “La Alcaldía de Bucaramanga desea que todos los vendedores informales comprendan que nuestro propósito es que ellos tengan una salvaguarda especial como lo exige la Corte Constitucional”.

Para más información, los ciudadanos pueden dirigirse al DADEP, consultar la página web de la Alcaldía de Bucaramanga o comunicarse a través de los canales oficiales.

¡Unidos, Bucaramanga avanza!