Nuestras finanzas públicas, más sensatez, menos exageraciones

Nuestras Finanzas Públicas

“Hablar de una quiebra del municipio ha sido uno de los temas mas polémicos que ha podido ocurrírsele al  Alcalde, y lo digo con todo el respeto que me merece las posiciones personales del Señor Alcalde, pero mandar un mensaje de ese calibre puede tener repercusiones inesperadas”.

Autor: René Rodrigo Garzón, concejal de Bucaramanga

Antes de iniciar este acto de comunicación, extiendo mi respeto por el equipo de comunicaciones de la Alcaldía de Bucaramanga, que me invito a escribir abiertamente y sin tapujos sobre los temas de ciudad, invitación que acepte y en el cual espero lograr transmitir mi posición ante la comunidad sobre las impresiones que me deja este nuevo período de la administración municipal, que ya cuenta casi nueve meses; igualmente no podría dejar de enviar un cordial saludo a la bancada liberal en el Concejo de Bucaramanga, a quienes reconozco su empeño y compromiso por abordar la agenda de control político en una etapa donde nos ha correspondido hacer oposición y nos exige como nunca salvaguardar los valores democráticos del pueblo al que representamos.

Como Concejal no puedo dejar de observar con preocupación, que, en lo corrido del año se han mantenido unas difíciles relaciones entre la alcaldía y el cabildo municipal, en algunas ocasiones esas difíciles relaciones han repercutido en el uso de un lenguaje polarizador que poco a contribuido definir con exactitud las metas de este cuatrienio, pero nada ha suscitado más mi preocupación que la ligereza con la cual se viene vendiendo un supuesto problema de las finanzas municipales.

Bucaramanga, ha venido posicionándose tanto a nivel nacional como internacional como una ciudad estable, sostenible y económicamente pujante; ese reconocimiento sin duda alguna es el resultado tanto de unas políticas públicas bien orientadas hacia una planeación e inversión por parte de las diferentes administraciones y un trabajo del sector privado que ha recogido las banderas y ha hecho una apuesta por ampliar su oferta de servicios, destacándose así una correlación de fuerzas que han logrado proyectar a nuestra urbe como un ejemplo de desarrollo.

Pero preocupa que la actual administración, parece mas orientada a vociferar un discurso contrario a esas ejecutorias, y se ha encasillado en vender una idea desesperanzadora que ya no solo esta afectando al sistema político sino al económico.

Hablar de una quiebra del municipio ha sido uno de los temas mas polémicos que ha podido ocurrírsele al  Alcalde, y lo digo con todo el respeto que me merece las posiciones personales del Señor Alcalde, pero mandar un mensaje de ese calibre puede tener repercusiones inesperadas.

Como pocas veces, ante este anuncio, nos volvimos la noticia del día a nivel nacional, ya no por la belleza de la ciudad, por la recuperación del espacio público para todos los ciudadanos o por la transformación de la ciudad con obras de gran calibre, sino por el improvisado anuncio de una quiebra municipal.

Muchas voces tuvieron que salir a calmar el ambiente, los gremios de la ciudad, en especial Fenalco y la Cámara de Comercio tuvieron que emitir sendos comunicados que daban parte de normalidad en el comercio, al igual que el Ministerio de Hacienda, la Contraloría, y algunos líderes políticos tuvieron que actuar en el mismo sentido para evitar la ola de pánico que se veía venir, por cuenta de esa noticia.

Ahora no se trata de entrar a debatir en este espacio las cifras oficiales, las que reposan en el Ministerio de Hacienda, o las que recientemente nos entrego la Contraloría Municipal en su rendición de cuentas, incluso las mismas entregadas por la Secretaria de Hacienda de Bucaramanga,  las cuales muestran que el municipio sigue  teniendo una sólida proyección financiera.

Se trata de llamar la atención sobre las repercusiones que este tipo de mensajes tienen en la ciudadanía, en los inversionistas y en el comportamiento de la confianza del consumidor, que sin dudarlo salen espantados ante una inminente suspensión de pagos y recesión económica de la administración municipal, que implica a su vez la posibilidad de una recesión en todos los sectores económicos de la ciudad.

Tampoco se entiende el afán de solicitar la medida, cuando sus consecuencias iniciales son nefastas, entre otras, la suspensión de pagos a los acreedores, la intervención del Ministerio de Hacienda en la dirección de los recursos de inversión, la prohibición de contratar sin autorización del Ministerio de Hacienda, la restricción a las operaciones de crédito a corto y largo plazo, entre otras afectaciones a la autonomía financiera y presupuestal de la ciudad.

Lo menos que podemos pedir ante este panorama, es que el Señor Alcalde, aún si considera necesario hacer dicha solicitud, antes de salir a pregonarla como si de un acto de campaña se tratará, volviera a sentarse con su equipo de asesores, revisará con calma las cifras, las opciones, los pros y los contras y mantuviera la sensatez que la dignidad de su cargo le exige, tampoco se trata de esconder realidades, Bucaramanga y sus anteriores administraciones quisieron planificar una urbe a la altura de las exigencias internacionales, asumieron el riesgo y hoy se ven los resultados, una ciudad nueva, innovadora, y que empieza a mejorar en todos sus aspectos, esas inversiones fueron altas y seguramente nos esta pasando la factura, pero lejos estamos del estado ruinoso que se pregona.

Finalizo, invitando a la ciudadanía a participar activamente del control político, revisando y estudiando los informes que dan cuenta del aceptable estado de las finanzas públicas municipales, y por supuesto invitando al señor Alcalde a guardar la compostura, ha mantener abiertos los canales de dialogo institucional con el Concejo y a buscar de manera mancomunada una solución a los problemas de la ciudad.

By | 2017-05-16T10:40:32+00:00 septiembre 30th, 2016|Concejo|Sin comentarios

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