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La Calle de los Estudiantes: Punto de inflexión


Por: Manolo Azuero

Acaso sea exagerado referirse a una sola intervención (experimental) como punto de inflexión, pero hasta el camino más largo empieza con un paso. Y el de la Calle de los Estudiantes es altamente simbólico, por su propio nombre, por la población que convoca.

Al fin y al cabo procuramos un camino que nos conduzca a la Bucaramanga que soñamos para las futuras generaciones, y en ese propósito los más jóvenes, los estudiantes, están llamados a marcar el ritmo. Por eso empezar allí, promover la bandera de la peatonalización, romper el status quo en ‘su’ calle, es tan significativo y nos entusiasma.

La Calle de los Estudiantes, durante los últimos años, en su día a día y entre otros asuntos, ha sido muestra de tres problemas serios de la ciudad: la violación sistemática de las normas de tránsito; el uso creciente de las motos y los carros, en medio de la decadencia del transporte público como alternativa de movilidad; y el maltrato al actor más vulnerable y paradójicamente más importante del espacio público: el peatón (usted o yo, nosotros, todos). Del último problema, resalto lo “paradójico” pero no ignoro por ello la “importancia” – la del peatón – pues el reto es precisamente reivindicarla y eso implica recordarla siempre.

Los tres son entonces desafíos para el Gobierno de Bucaramanga y la peatonalización experimental, flexible, rápida y económica de la Calle de los Estudiantes los aborda de manera efectiva. Rápida y económica, aclaramos, no porque aquí se nos haya ocurrido dicha estrategia de urbanismo. Estamos construyendo sobre experiencias exitosas de otras ciudades, grandes, mediana y pequeñas, de Nueva York para abajo, que en el corto plazo, con pintura y materiales temporales, reciclados y reutilizables, han logrado transformar vías sub-utilizadas en plazas (que después de observar y medir se pueden modificar) para quitarle el espacio a los motores (además, apagados) y devolvérselo a las personas, a los peatones. En este caso devolvérselo a los estudiantes – con Zona WiFi gratuita a instalarse en las próximas semanas –, para que se encuentren en un lugar amplio y seguro, disfruten la ciudad en comunidad antes y después de clases, y con ello resolver el tercer problema que enlistamos.

Vale destacar aquí que la inversión municipal en la peatonalización parcial de la Calle de los Estudiantes y del tapón de la Calle 30 (otro proyecto en marcha), que le ofrecerán a la ciudad más de 1000 metros cuadrados de espacio público efectivo y peatonal, tomó poco tiempo y no superará los 70 millones de pesos. Es decir, menos de 70.000 pesos por metro cuadrado.

Ahora, por supuesto que la administración no puede menospreciar la necesidad de parqueaderos en el sector, como tampoco puede suplir dicha necesidad permitiendo la invasión indebida del espacio público. La peatonalización envía un mensaje contundente, a propósito del primer problema referido: se acabó el parqueo irregular en la Calle de los Estudiantes. La administración hará cumplir la Ley, pues hay que parquear donde la norma lo permite. Ya sea en los parqueaderos de instituciones públicas cercanas (incluyendo las que generan el tráfico) o en parqueaderos públicos. Incluso si eso último implica un costo para los usuarios de las motos y los carros o para las instituciones en las que trabajan o estudian.

Ese es un costo inherente al uso de los vehículos particulares que, entre otras cosas, a propósito del segundo problema, debería desestimular su uso. Omitir el costo del parqueadero de manera permanente (y es por esto que las zonas azules transitorias en el largo plazo, hay que reconocerlo, podrían resultar en buena medida contradictorias) perturba la competitividad del transporte público, ya lo suficientemente perjudicada por los retos del servicio.

Ahora, en el marco de esta intervención, Metrolínea está llamado a ‘lucirse’ en lo fundamental que es la calidad de su servicio, a responder a la demanda, y por ello en los próximos días ejecutará servicios especiales en los horarios nocturnos para atender a los estudiantes de la zona que prefieran subirse al Sistema.

Finalmente, hay que insistir en que la acción sobre la Calle de los Estudiantes, que inicia esta semana del 6 de febrero su fase pedagógica, es, como lo anotaba al inicio, apenas un paso de muchos que espera dar el Gobierno de los Ciudadanos, en diversos barrios de las 17 comunas, para ampliar el espacio público y darle a los peatones, que somos todos los bumangueses, el lugar que nos merecemos en nuestra ciudad para encontrarnos y reencontrarnos como iguales. Porque en este Gobierno los ciudadanos somos prioridad, porque en este Gobierno el espacio público es la piel de la democracia, nuestra propia esencia.

En la Alcaldía tenemos el reto de comunicar y hacer pedagogía sobre esta apuesta, de involucrar más a la ciudadanía en su concepción y ejecución, para compartir e interiorizar sus múltiples beneficios (sociales, ambientales, económicos etc.) pero desde ahora, a los escépticos, les pedimos una ventana de oportunidad. La transformación administrativa fue la del 2016 y los números de la contratación, o los del funcionamiento o los de las finanzas públicas, o los de las empresas públicas, y las ejecuciones de proyectos viejos antes desfinanciados, y la renovada calidad de los programas sociales, prueban su éxito. Ahora comenzó la transformación urbana, paso a paso.

By | 2018-09-11T14:16:44+00:00 febrero 6th, 2017|Alcaldia|Sin comentarios

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